Epilepsia y trastornos de aprendizaje

Los trastornos neurológicos implican para quienes los padecen una serie de dificultades de socialización y aprendizaje  que deben empeñarse en sobrellevar para poder sobresalir en los diferentes aspectos de la vida como la educación. Existen una gran cantidad de trastornos neurológicos que dependiendo de su gravedad pueden permitirle o no a la persona llevar una vida relativamente normal. Generalmente se liga a la epilepsia con los trastornos de aprendizaje que muchos alumnos suelen presentar, sin embargo no siempre van de la mano.

No todos los niños y jóvenes que sufren de epilepsia presentan también problemas de aprendizaje; en ocasiones los problemas de aprendizaje, concentración, comprensión y memoria entre otros, pueden incluso estar más ligados con problemas afectivos o dificultades sociales o familiares. Es necesario que cuando el profesor o el padre de familia empiecen a notar dificultades con el aprendizaje de su hijo, se le someta a un test neuropsicológico para determinar si el rezago que presenta se debe a un trastorno neurológico o a problemas psicológicos.

Ahora bien, si la dificultad se deriva de un trastorno como epilepsia, lo que debe determinar el estudio es qué tan grave es el daño y de qué manera se le puede dar tratamiento para que el alumno se ponga al día con sus compañeros de clase. Así como hay diferentes tipos de epilepsia que pueden atacar a una persona, hay diferentes consecuencias, así quienes presentan epilepsias temporales presentan más problemas con la memoria mientras que aquellos que sufren de epilepsias frontales, tienen más dificultades al momento de resolver problemas.

Aunado al padecimiento de la epilepsia, cuando se hable de alguien que padece este trastorno debemos tomar en cuenta los hábitos de cada persona al momento de estudiar, así como las diferencias en la personalidad de cada sujeto, que afectan de manera directa a su ritmo y modo de aprendizaje.

La dislexia es un padecimiento que generalmente se liga con la epilepsia; se cree que quien sufre de ataques epilépticos va a tener dificultades tanto para aprender el lenguaje como para reproducirlo. Afortunadamente no todos los casos de epilepsia interrumpen con el desarrollo del lenguaje. Contrario a lo que se piensa, la gran mayoría de los niños con epilepsia no requieren de cursos ni educación especial; es según el tipo de epilepsia que presente, por ejemplo, el Síndrome de West y el Síndrome de Dravet muy a menudo requieren de sistemas especiales de educación.