Epilepsia en Niños

La epilepsia en niños o epilepsia infantil es un trastorno frecuente. No ocasiona retraso ni afecta a las capacidades intelectuales del pequeño, sin embargo, en los niños con episodios de ausencia puede provocarles bajo rendimiento escolar o problemas con los profesores que interpretan la ausencia como mal comportamiento, falta de atención u otra situación.
Cabe mencionar que una crisis convulsiva no significa necesariamente que el niño padezca epilepsia infantil. Existen otras causas que pueden provocar un funcionamiento anormal del cerebro y, por tanto, una crisis convulsiva. Por ejemplo: la fiebre alta, infecciones cerebrales, intoxicación o envenenamiento; un niño incluso puede convulsionar como consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza recibido en el pasado. Estas causas de convulsiones suelen ser pasajeras, curarse y desaparecer.

La epilepsia en niños debe recibir un tratamiento médico adecuado que les permita controlar las crisis convulsivas y llevar una vida normal.

El diagnóstico de epilepsia en niños debe orientar al médico a un tratamiento adecuado dependiendo del tipo de crisis que afecte al pequeño. El medicamento para la epilepsia en niños  suele causar efectos secundarios antes de acostumbrarse a la dosis recomendada para su edad, peso y tipo de crisis.
La epilepsia en niños reacciona diferente al medicamento anticonvulsivo, por esta razón debe informar al médico sobre las reacciones del niño al medicamento: si se muestra somnoliento, si está inapetente, si presenta mareos, salpullido en la piel o comezón y si comienza a actuar diferente después de haber comenzado el tratamiento para la epilepsia infantil.

Sin embargo, aunque el niño padezca efectos secundarios no se recomienda bajo ninguna circunstancia modificar o interrumpir el medicamento para la epilepsia infantil. Es indispensable discutir con el médico si es necesario modificar la dosis pues realizar un cambio puede provocar una nueva y más grave crisis convulsiva que sea difícil de controlar e incluso ponga en riesgo la vida del pequeño.
En general, el medicamento anticonvulsivo es muy efectivo en los niños y les permite tener una vida plena y libre de crisis. Por eso es muy importante seguir el tratamiento médico al pie de la letra.

Consejos para padres de niños con epilepsia infantil

  • Dé al niño su medicamento todos los días sin excepción en la hora y forma indicada por el médico.
  • Regale a su pequeño un pastillero con formas o colores de su agrado para que ponga su medicamento y pueda marcar la hora que lo tomó y aprenda a llevar el control de su padecimiento.
  • Explique al pequeño que el medicamento anticonvulsivo no funciona al instante, como una aspirina que quita el dolor momentos después de haberla ingerido. El anticonvulsivo actúa a largo plazo, una vez que existe cierta cantidad en el organismo; sin embargo, debe seguir la dosis recomendada y no aumentarla por su cuenta sin autorización médica pues esto puede enfermarlo aún más.

Consejos en caso de crisis convulsivas por epilepsia en niños

  • Conserve la calma en todo momento
  • Coloque algo acolchado bajo la cabeza del niño: una chaqueta doblada o una almohada para que no golpeé su cabeza durante las convulsiones.
  • Gire levemente su cabeza hacia un lado para que la saliva fluya hacia fuera y no dificulte su respiración.
  • Quédese al lado del pequeño hasta que la crisis termine y pueda levantarse por sí mismo
  • No intente colocar objetos dentro de la boca del pequeño para evitar que se muerda pues sólo logrará dañarle los dientes y la mandíbula.
  • No sujete ni cargue al niño para impedir la convulsión o temblor.
  • No arroje agua a la cara al niño ni intente hacerle beber.

Llame a su médico inmediatamente si el niño:

  • Presenta una crisis que no finaliza
  • Las convulsiones duran más de 10 minutos

Informe a la escuela de su hijo y a sus profesores del padecimiento y tipo de crisis del pequeño para que sepan cómo actuar en caso de una crisis y no permitan burlas o ataques al niño por parte de sus compañeros.

Del mismo modo hable con sus familiares, principalmente con los hermanos del pequeño pues muchas veces los niños temen que el niño epiléptico muera a causa de una convulsión.
Principalmente debe mantenerse flexible con el niño que padece epilepsia infantil para que no sienta miedo y conozca sobre su padecimiento y sepa que no requiere ser aislado y puede realizar cualquier actividad sin tener que ser sobreprotegido o alejado de sus compañeros, amigos o familiares.