Epilepsia en la tercera edad

De los aproximadamente dos millones de personas que padecen epilepsia, el segundo grupo más afectado es la tercera edad; hoy en día, la incidencia de epilepsia después de los 65 años es aún más frecuente que en los niños pequeños, ya que este padecimiento suele ser secuela de un infarto cerebral.

Si bien la epilepsia puede afectar a personas de todas las edades, los niños y adultos mayores son los grupos de edad más susceptibles a padecerla, pero ¿Cuáles son las causas de la epilepsia en la tercera edad?

  • Accidentes cerebrovasculares como una hemorragia cerebral; esta es la principal causa de la epilepsia en este grupo de edad.
  • Tumores cerebrales, responsables del 12% de la epilepsia en ancianos.
  • Enfermedades del corazón, especialmente aquellas que provocan la disminución del flujo sanguíneo durante periodos prolongados.
  • Demencias seniles como el Alzheimer y otras enfermedades degenerativas que afectan al cerebro.
  • Trastornos como diabetes, hipertensión arterial, alcoholismo o daños hepáticos y renales.
  • Lesiones cerebrales a causa de traumatismos craneales o consecuencia de cirugías.
  • Cuadros de epilepsia en la infancia o juventud.

Dependiendo del origen de la descarga cerebral anormal, característica de la epilepsia, será el tipo de crisis que presente el adulto mayor:

  • Crisis parciales simples: Cambios en la percepción visual, olfativa, alteraciones de la memoria, movimientos involuntarios de una parte del cuerpo; la persona no pierde el conocimiento.
  • Crisis parciales complejas: Pérdida de conocimiento, como si estuviera desconectada o ausente, pueden presentarse movimientos anormales y repetitivos.
  • Crisis generalizadas: La descarga afecta a todo el cerebro a la vez, con lo que la persona pierde la percepción de su entorno; puede haber convulsiones de diferentes tipos e incluso tónico clónicas, donde el cuerpo se pone rígido y posteriormente comienza a sacudirse.
  • Crisis de ausencia o Petit Mal: Crisis frecuente en niños, donde el paciente se desconecta del mundo por unos segundos, quedándose con la mirada fija y perdida.
  • Crisis mioclónicas: Sacudidas bruscas de una extremidad o de todo el cuerpo.
  • Crisis tónica: Se caracteriza por una rigidez repentina de los músculos durante varios segundos.
  • Crisis atónica: Contrario a la crisis tónica, los músculos se vuelven flácidos repentinamente, provocando caídas.

epilepsia en la tercera edad

Es muy importante acudir con un médico especialista en caso de padecer epilepsia en la tercera edad, ya que el organismo asimila los medicamentos de forma diferente y se eliminan del cuerpo más lentamente, por lo que la elección de un tratamiento inadecuado puede ocasionar efectos secundarios mayores; además es necesario considerar la interacción con medicamentos que pueda consumir como aquellos para la hipertensión o la diabetes.

 

En la mayoría de los casos de epilepsia en la tercera edad, el pronóstico es bueno, pues en un plazo no mayor a un año se logra controlar las crisis, por lo que se recomienda seguir el tratamiento médico al pie de la letra.