Electroencefalograma o EEG

El análisis más utilizado por los médicos en el diagnóstico de epilepsia es el EEG o Electroencefalograma, que consiste en un registro de la actividad eléctrica del cerebro.
El EEG o Electroencefalograma es un electro diagnostico nacido de una investigación concreta de registrar la actividad eléctrica del cerebro en pacientes epilépticos de forma no invasiva y no dolorosa en condiciones basales de reposo, en vigilia o durante el sueño, así como durante diversas activaciones como hiperpnea (aumento en el aire ventilado durante la respiración) y estimulación luminosa intermitente.
El científico Hans Berger considerado el padre de la Encefalografía y precursor de Electroencefalograma, fue la primera persona en aplicar sus estudios en seres humanos. Basándo las investigaciones sobre la lateralización de funciones cerebrales imaginó que podían detectarse si se instalaban electrodos sobre el cuero cabelludo instalados en galvanómetro. En su primera prueba con autorización de una persona detectó el galvanómetro detectaba la producción eléctrica oscilante del paciente.
Actualmente el Electroencefalograma - EEG se efectúa con dispositivos adecuados que registran ondas cerebrales a través de electrodos que registran la actividad de la población neuronal que se encuentran por debajo de ellos. A través del registro de ondas el EEG se puede identificar el ritmo cerebral en estado de vigilia y en el sueño.
En el caso de epilepsia, con el Electroencefalograma (EEG) se puede identificar incrementos o enlentecimientos en la frecuencia y en la amplitud de la señal, lo cual ayuda a localizar el área de inicio o las áreas de propagación de la epilepsia.
A través de un Electroencefalograma EEG se puede cuantificar el inicio y/o extensión de la epilepsia.

Métodos de activación del Electroencefalograma o EEG son:

  • Hiperpnea. Se le pide al paciente que hiperventile durante 3 minutos como mínimo para verificar si existen cambios en el flujo sanguíneo cerebral
  • Estimulación luminosa intermitente. Pueden utilizarse lámparas luminosas a pocos centímetros del paciente, luz ambiente mínima, imágenes en flash, etc. Esta exposición visual se realiza con los ojos abiertos y cerrados.
  • Estimulación visual. Exposición a diferentes patrones geométricos con puntos de fijación central.
  • Estimulación auditiva. Estimulación cerebral por medio de sonidos, lectura en voz alta o silencio
  • Estimulación somestésica. El Electroencefalograma aplica elementos de sensación al tacto: calor, frío, vibración, etc.
  • Estimulación nociceptiva. Reacciones a través del dolor superficial.
  • Activación mediante el sueño. Idealmente todo Electroencefalograma o EEG debe incluir un periodo de sueño o de privación de sueño, ésta puede aumentar la probabilidad de crisis convulsivas y ausencias, por lo que muchas veces se pide un día previo al EEG el paciente duerma menos para aumentar la efectividad del análisis.

El EEG suele ser realizado durante las primeras horas de la mañana ya que cuando los registros se realizan justo al despertar  hay más probabilidades de observar episodios de ausencia, los efectos son más evidentes en los tipos de crisis convulsiva que suelen ocurrir al despertar. En ocasiones, provocar despertares bruscos a las personas con epilepsia facilita el registro de periodos de ausencia y de crisis convulsivas.
Las técnicas de activación del Electroencefalograma (EEG) son elementos fundamentales para el registro de la actividad eléctrica cerebral, por lo que deben realizarse correctamente y con la total cooperación del paciente.