Diagnostico de Epilepsia por medio de estudios de neuroimagen

El diagnóstico de Epilepsia se basa en las manifestaciones clínicas descritas previamente y en los estudios de laboratorio, genéticos, de neuroimagen y neurofisiológicos.

Se utilizan en el abordaje diagnóstico de CP para la localización de lesiones epileptogénicas. Incluyen la tomografía axial computarizada (TAC), la imagen de resonancia magnética (IRM), la tomografía por emisión de fotón único (SPECT por sus siglas en inglés) y la tomografía por emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés).

TAC:
Tiene la ventaja de ser ampliamente disponible y ser un estudio útil para la detección de calcificaciones cerebrales que pueden ser presentadas en neurocisticercosis, neoplasias cerebrales (ej. oligodendrogliomas), síndrome de Sturge-Weber (calcificaciones occipitales), etc.

IRM:
Es un mejor estudio de imagen que la TAC ya que identifica lesiones epileptogéncas en el 80% de los casos, aunque debe tomarse en cuenta que la presencia de una lesión en neuroimagen no implica que esa sea la zona epileptogénica. Son de especialidad utilidad las secuencias T1, T2 y FLAIR en cortes coronales para identificar alteraciones hipocampales. La principal utilidad de la IRM es la identificación de neoplasias, trastornos del desarrollo cortical como displasias corticales, esclerosis mesial temporal –EMT-, lesiones por TCE, lesiones vasculares (malformación arterio-venosa, angioma cavernoso), alteraciones secundarias a neuroinfecciones y enfermedades autoinmunes (encefalitis límbica y la enfermedad de Kozhevnikov-Rasmussen), estado epiléptico no convulsivos (restricción de señal en la secuencia de difusión). Así mismo la IRM se utiliza como una guía para la colocación de electrodos intracerebrales. Existen técnicas especiales de IRM como la volumetría, relaxometría T2, esprectoscopia que pueden ayudar en la determinación de anormalidades en áreas focales como es el caso de la EMT. La tractografía y la IRM funcional se utilizan en la planeación quirúrgica, para evitar lesionar áreas elocuentes relacionadas con la memoria, el lenguaje y la motricidad.

SPECT:
Es un método que determina la perfusión cerebral. En el periodo interictal, la zona epileptogénica muestra hipoperfusión, mientras lo contrario es visto en el periodo ictal. Tiene la desventaja de tener una resolución espacial menor que la PET y en el caso del SPECT ictal de tener que administrarse el radiofármaco en los primeros 40 segundos del inicio ictal. En la actualidad de investiga sobre el uso de nuevos radiofármacos como el 125Iiomazenil (útil en EMT). El sistema SISCOM (por sus siglas en inglés) consiste en el co-registro de la SPECT con la IRM, lo cual da una mayor tasa de localización de la zona epileptogénica.

PET:
Determina el consumo cerebral de glucosa. En el periodo interctal la zona epileptogénica presenta hipometabolismo. Tiene una mejor resolución espacial que la SPECT pero se necesita inmovilidad del paciente durante la adquisión de la imagen, de ahí la dificultad de su realización en el periodo ictal, durante el cual se presentaría hipermetabolismo en la zona epileptogénica. En la actualidad están bajo investigación nuevos radiofármacos como: el 11-C-Flumazenil (marcador de receptores GABA, útil en EMT), carfentanil (marcador de receptores opioides y alfa-metil-triptofano (útil en la detencción de tuberes en Esclerosis tuberosa).