Causas de la epilepsia

El 77% de los casos de epilepsia se inicia en la infancia, por lo que se le considera un trastorno de inicio temprano, el 33% restante puede manifestarse después de los 12 años. La causa de la enfermedad tardía es distinta. En el caso de la epilepsia temprana las etiologías más comunes son relacionadas son el traumatismo neonatal, la anoxia y el sufrimiento fetal. Los traumatismos, enfermedades degenerativas e infecciones del sistema nervioso central son las causas de las epilepsias tardías.
En México la Secretaría de Salud calculó que en el año 2004 el 39% del total de los casos reportados en el país refirieron algún tipo de epilepsia, esta cifra que revela una frecuencia y prevalencia alta, aún mayor que en Europa, Asia y Estados Unidos, países donde las condiciones de salud como las complicaciones en el embarazo como parto prematuro, parasitosis (neurocisticercosis), meningitis y desnutrición no son tan frecuentes y su control es mucho más efectivo.
La epilepsia ocurre cuando los cambios del tejido cerebral provocan un estado de excitación o agitación anormal o excesiva, de modo que el cerebro envía señales anormales ocasionando crisis convulsivas repetitivas e impredecibles. Sin embargo, cabe destacar que una sola convulsión que no se repite no precisamente debe relacionarse con epilepsia.
La epilepsia puede tener su origen en una lesión que afecta al cerebro, o puede tener una causa desconocida (epilepsia idiopática). Las causas más comunes de la epilepsia son:

  • Accidentes cerebrovasculares
  • Demencia (como Alzheimer)
  • Traumatismo cerebral
  • Infecciones neurológicas como abscesos cerebrales, meningitis o encefalitis
  • Traumatismos cerebrales perinatales o durante el parto (anomalía cerebral congénita)
  • Trastornos metabólicos presentes al nacer
  • Tumores cerebrales
  • Vasos sanguíneos anormales en el cerebro
  • Enfermedades que dañen o destruyan el tejido cerebral
  • Uso constante de medicamentos como antidepresivos, tramadol, anfetaminas o drogas como la cocaína
  • Antecedentes familiares de epilepsia o crisis convulsivas

Las crisis epilépticas suelen comenzar en la infancia y, aunque son más frecuentes entre las edades de 5 y 20 años, pueden suceder a cualquier edad.