Ataques epilépticos pueden pasar desapercibidos para familiares

E incluso para los mismos pacientes, así lo afirma la Sociedad Española de Neurología, quienes después de años de especializarse en el tratamiento han notado que uno de cada 4 ataques epilépticos no son advertidos ni por el paciente ni por los familiares, representando un riesgo para los enfermos.

Hoy en día la epilepsia es un padecimiento más conocido entre la población mundial, lo que ha logrado quitar prejuicios y ayudar al tratamiento más efectivo, ayudando a miles de personas alrededor del mundo a llevar una vida más relajada. El mes pasado se celebró el día internacional de la epilepsia, lo que atrajo la mirada hacia los síntomas de la enfermedad como el síndrome convulsivo y las crisis de ausencia que muchas personas aun no saben detectar del todo bien, ni siquiera los mismos enfermos.

Este padecimiento afecta hoy en día a 400 mil personas tan solo en España y es tan compleja porque se puede desarrollar a cualquier edad en cualquier sexo o raza alterando el correcto funcionamiento de las neuronas. En la Clinica de epilepsia se sabe que un episodio de estos puede ocasionar la pérdida del conocimiento, lo que es peligroso pues en las sacudidas que se producen con cada ataque pueden lastimar más al paciente que la misma enfermedad, sin embargo muchos accidentes provocados en el momento de los ataques se podrían evitar si se supiera cuáles son los síntomas de un ataque.

Muchas personas que padecen de epilepsia sufren, previo a un ataque convulsivo, las llamadas crisis de ausencia que se caracterizan por hacer sentir al afectado como si estuviese en un sueño, afectan la actividad y capacidad cognitiva en el momento y generalmente las padecen personas menores de 20 años. Se puede reconocer por alguien externo pues la persona que pasa por una crisis de ausencia se queda quieta y con la mirada fija en un punto, en ocasiones acompañada de parpadeos rápidos.

La importancia de reconocer la llegada de cada ataque epiléptico no debe pasar de inadvertida, pues los pacientes epilépticos pueden tener muchos problemas no solamente de adaptación social, sino también cognitivos afectando su calidad de vida integral. Aunado a esto viene el problema de las repercusiones emocionales, pues muchos epilépticos llegan a sentirse insuficientes para desempeñar las tareas diarias, empeorando su estado físico.

Existen las epilepsias que se pueden controlar por medio de medicamentos, sin embargo hay algunas que resisten a las pastillas, por lo que se deben tomar en cuenta otro tipo de tratamientos para ayudar al paciente a reducir los ataques y la severidad de los mismos.